Cómo hacer un muñeco con forma de pulpo con lana

Esta es una de esas manualidades que tan sencillas son como elaboradas parecen. No es tan laboriosa como parece, con un poco de mañana, te puede quedar un pulpito con lana fantástico. Hoy te cuento cómo realizarlo para que te quede tan perfecto como el mío, de la manera más sencilla!

Materiales

  • Lana
  • Bola de papel de aluminio
  • Dos agujas con cabezales redondos coloreados
  • Tijeras
  • 2 botones o cualquier retal de tela de color negro
  • Silicona (opcional)
  • Muelle (opcional)

Proceso

  1. Corta la lana a tiras iguales. Un buen truco es enrollarla a lo largo para luego cortarla. Después anuda la parte del centro, tal como sale en la primera imagen.
  2. Toma la bola de papel de aluminio, y colócala en el centro del nudo de antes. Envuélvela y en la parte contraria del nudo de antes, envuelve la lana sobrante con un hilo de ella y anúdala de nuevo. Dejando la bola de plata en su interior.
  3. Separa toda la lana sobrante con la que harás las patas. Repártela en 8 secciones (puedes usar pinzas para separarlas) y con cada una, realiza una trenza.

  1. Haz un nudo en la parte final de cada trenza con un trozo de la lana.
  2. Pon los botones o trozos de tela negra con silicona, a modo de ojos, en la cabeza del pulpito. Si no quieres, no es necesario porque…
  3. …al colocar las agujas se aguantaran por si solos. No toméis agujas muy largas, al clavarlas, deben de quedar dentro de la bola de papel de aluminio. De este modo, ya tendrás los ojos hechos.

  1. (A partir de aquí es opcional) Toma un muelle y por una de las partes sepáralo. Para ello deberás forzarlo un poco con los dedos. Eso lo harás para que al engancharlo te resulte más fácil.
  2. Aprovecha el nudo con el que hiciste la cabeza del pulpito, y clava la punta que has separado del muelle. Ves girándolo, para que quede agarrado.
  3. Y ya está! Tendrás listo tu pulpito. Si alguno de los extremos de las patas te ha quedado irregular, aprovecha para recortarlo con las tijeras. Para que se vea lo más uniforme posible todo él.

Con el muelle podrás colgarlo en cualquier sitio, y si no le has puesto, pues nada, como adorno para la cama. La gracia del muelle está en que, si por ejemplo, lo ponéis cerca de una ventana, o algún lugar que pueda moverse, queda muy mono y gracioso.

Si te ha gustado esta manualidad, y quieres ver otras, te recuerdo que puedes seguirnos por aquí o por nuestro canal de YouTube!


Sé el primero en comentar